miércoles, noviembre 11, 2009

El extraño caso de los niños mexicanos... y los jóvenes peruanos

Algo raro pasa con los niños mexicanos. Nunca he estado en México y tampoco conozco a muchos mexicanos. Me refiero, más bien, a los niños que salen en la tele. De chico veía El Chavo del 8 y, si bien preguntaba por qué Kiko era más alto que su mamá, el hecho pasaba desapercibido. Pero ahora, cuando Carlos Villagrán visita el Perú, no puedo dejar de preguntarme cómo así, este niño anda tan arrugado. Pasa lo mismo cuando prendo la tele en el Canal de las Estrellas y veo a Chabelo o a la Güereja. Por qué nadie les pudo dar otros papeles de acuerdo a sus edades, de manera que no se queden congelados en sus personajes.

Y digo México porque desde mi infancia no he estado expuesto a tantas producciones audiovisuales como las mexicanas, por lo que puedo hablar con cierto conocimiento de causa. Ignoro si en otros países suceda algo parecido.

El Perú no se queda atrás, aunque en casos un tanto más solapados: si bien ya no tenemos casos de infancia eterna, los hay de juventud extendida. Hasta cuándo seguirá Bruno Pinasco siendo adolescente. Me pregunto si a este paso, algún día veremos a una Olenka Zimmerman sexagenaria pero siempre rica y apretadita modelando sus trajes de baño, o si seguiremos escuchando a Carlos Galdos, que ya bordea los 40 si acaso no los pasó, contando sus experiencias de colegio a chicos de colegio. O si seguiremos viendo a Raúl Romero saltando como si tuviera cinco años, admitámoslo, este sí es un tanto pateticón.

Aunque, total, la juventud se lleva en el corazón, pero qué pasará cuando ya no estén, si no hay jóvenes de verdad en las revistas y en la tele.

lunes, noviembre 09, 2009

El muro de Berlín... en Facebook


miércoles, noviembre 04, 2009

No soy

Dramatis Personae

Prima
9 años

Tía 1
Hermana de Tía 2

Tía 2
Madre de Prima


Una tarde cualquiera en casa de las tías.


Tía 1: Dónde te compraste ese arete, Diego, yo quiero uno así.
Prima: Porqué usas arete, Diego, ¿eres gay?
Diego: No.
Tía 2: No molestes a tu primo.
Prima: Mamá, Camila me dijo que los que usan arete en la oreja derecha son gays.
Diego: Pero yo lo tengo en la izquierda.
Tía 2: Pero déjalo, pues. Él es así.
Diego: Pero yo no soy…
Prima: ¿Por qué es gay? ¿Quieres ser mujer, Diego?
Diego: No.
Tía 2: Acepta a tu primo como es.
Prima: ¿Por qué Diego quiere ser mujer?
Diego: No quiero ser mujer.
Tía 2: Tienes que respetarlo, es su opción.
Prima: No.
Tía 2: Déjalo tranquilo, ¿acaso a ti te van a fastidiar?
Prima: Sí. No quiero que seas gay, Diego.
Diego: Pero yo…
Tía 1: Y, ¿te gusta la música de ambiente?

sábado, octubre 31, 2009

Este 31 de octubre


Homenaje a Dosis diarias.

jueves, octubre 29, 2009

Cuántas veces se puede ser padre


A raíz sobre los rumores de que Alan va a tener otro hijo, se vuelve a usar una frase emparentada con “olor de multitud” y “líquido elemento”. Hablo de “ser padre por séptima vez”.

Es decir se es o no se es padre, entendiéndolo como “Varón o macho que ha engendrado”, según la primer acepción del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia. Entonces, si tienes un hijo, eres padre. Si tienes otro, sigue siendo padre. No dejas de serlo desde que tienes el primero hasta que tienes el siguiente. Si tienes tres no eres padre más veces que el que tiene uno, solo eres un tanto más imbécil o millonario. No eres padre (o madre) solo cuando nace tu hijo, sino estás condenado para siempre.

Aunque hay algunos padres que son, como dirían los mexicanos y la Chilindrina, muy padres.


viernes, octubre 09, 2009

Cuando muera, no seré ni un fantasma

No puedo donar sangre.
Tampoco puedo donar órganos.
No he sembrado un árbol.
No he escrito un libro.
No tendré hijos.
No me casaré.
Es poco probable que me enamore.
Es casi imposible que me correspondan.
No tengo muchos amigos.
No he ayudado a cruzar la calle a ninguna viejita de mierda.
No he dado respiración cardiopulmonar.
No puedo construir una carretera.
Tampoco compro Sapolio.

viernes, septiembre 25, 2009

No como

Ahora que se inauguró Mistura y todititos los que no van nunca al Centro porque hay mucho choro y huele a pichi irán al Parque de la Exposición porque Gastón pone, me declaro en rebeldía.

No como arroz.
No como ceviche helado, sopa de pescado, queso helado.
No como carapulca, pepián, quinua, sopa seca.
No como nada que parezca puré y no sea puré.
No como nada que se coma con arroz, pero parezca sopa.
No como puré de espinaca, lechuga ni col.
No como hortalizas ni verduras. No me gusta quitarle el alimento a mi comida.
No como tallarines en salsa roja o al pesto.
No como nada que sea verde.
No como caldo de gallina, pollo ni pescado.
No como cuy, conejo ni chancho.
No como huevo sancochado, huevo frito o bistec calentado en microondas.
No como mezclas de dulce con salado.
No como papa a la huancaína, ocopa, papa blanca, papa nativa.
No como maní, pasas, aceitunas ni guindones.
No como mondongo, anticuchos, charqui ni rachi.
No como ala, rabadilla ni pata.
No como lomo saltado con sillau.
No como fusión, infusión, novoandino o como lo llamen.
No como yuca ni olluco.
No como pachamanca.
No como embutidos.
No como Tipakay, Siu May, Chaufa, Suy Kao, Chi Jau Kay ni Min Pau.

Pero como.