jueves, febrero 02, 2012
jueves, enero 26, 2012
martes, enero 17, 2012
El fin de la tolerancia
Siempre he creído en la tolerancia. En que se debe aprender a convivir con el otro, sus ideas y gustos. Esto me ha servido muchísimo, sobre todo en este último año que me ha tocado compartir casa con gente que no conocí antes y con quienes no tenía mucho en común: edad, crianza y en muchos casos gente de distintas culturas.
Puedo ser tolerante con caviarones, miembros de la Derecha Bruta y Achorada, fujimoristas, defensores de la Villarán, PPKausas y amantes del fútbol; pero creo que todo tiene un límite.
Y mi primer límite tiene nombre y apellido: se llama Ricardo Arjona.
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| Sí, papi, tú. |
Por tanto he decidido: Eliminar de mi Facebook a aquellas personas que no conozca por más de dos años que posteen videos o citas de Arjona. Desuscribirme de aquellas personas que conozca no incluidas en el punto anterior que hagan lo mismo descrito en el punto anterior. Si eres fan de Arjona debes:
1. No postear contenido alusivo.
2. Colocarme en un perfil de privacidad donde no me lleguen esas actualizaciones
3. Si estás pensando seguir los puntos anteriores, deberías pensar seriamente en tus niveles de autoestima y autoconfianza como para que los gustos o disgustos de otra persona influyan en tu libertad de postear lo que te dé la gana.
4. Si no sigues los puntos 1 y 2, por lo menos te queda un poquito de personalidad y es probable que aún tengas salvación.
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jueves, enero 12, 2012
El pasamanos personal
En estos días he estado yendo al Centro de Lima por motivos de trabajo y ha sido básico usar el Metropolitano como medio de transporte. Es rápido y mucho más barato que ir en auto, especialmente porque, dado que me quedaba por varias horas, el costo de la cochera resultaba bastante alto.
Pero no todo es perfecto. A diferencia de los días iniciales, cada vez es más difícil encontrar una hora en la que haya asientos libres. No obstante me parece cómodo aún ir de pie, excepto por los pasamanos o agarraderas.
Se calcula que cada día 370 mil pasajeros viajan en 240 buses. Esto nos da un promedio de 1541 pasajeros por bus. Es decir, 3082 manos en un recorrido de 16 distritos durante 16 horas. ¿Se imaginan cuántos gérmenes viven y se reproducen allí? Claro, me podrán decir que la solución más sencilla es lavarse las manos, pero cuánto tiempo pasará desde que bajas hasta que puedes llegar a un baño con agua y jabón (baño público no vale, puesto que al tocar la perilla de la puerta nos volvemos a contaminar).
Mientras tanto pasan otras cosas: contestas una llamada en el celular, envías un mensaje de texto o chateas con el Whatsapp. Cambias de canción en el mp3 y todo eso se queda en las teclitas o pantalla táctil de tu dispositivo. Otra opción es el alcohol en gel. Pero imagina que estás en el bus y, de pronto te pica el ojo. Qué es peor: sobarte con las manos sucias o con la mano de alcohol. ¿Cuánto representa esto en tu presupuesto mensual?
Por eso creo que la mejor solución es el pasamanos personal.
| Prototipo del pasamanos personal. |
De diseño elegante y materiales ligeros, pero resistentes, el pasamanos personal proporcionará toda la seguridad que se requiere en esos momentos de viaje. Su estructura le permitirá cogerse prácticamente del pasamanos y es fácilmente transportable en los bolsillos del saco o en el bolso, dependiendo de las preferencias del usuario. Además, permite identificar cuál es el área de contacto con la mano y cuál con el pasamanos público. Asimismo, puede usarse como arma de defensa en caso de posibles ataques delincuenciales. Basta cogerlo del lado contrario para golpear al agresor. El pasamanos personal es personalizable. Podrá grabar su nombre y datos de contacto en caso de pérdida o robo. ¿Hay demasiada gente y no encuentra una agarradera? No se preocupe. Usted tiene su pasamanos personal. El pasamanos personal es compatible con los antiguos buses del servicio público. Si viaja en combi, no olvide comprar el accesorio ventosa, que le permitirá agarrarse de los vidrios de las ventanas. Así que ya saben. Este verano de manos sudorosas, el pasamanos personal es su mejor opción.
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lunes, enero 09, 2012
Se necesita gente valiente
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| Esto es Espartaaaaa, por la conchesumadre. |
Cuando comienza un nuevo año me imagino en cómo terminará. Y la noción más parecida que he tenido siempre, ha sido el año escolar. Al sentir el olor a Vinifan, el pegamento de los libros, el cuero inmaculado de los zapatos y los lápices sin tajar, no podía evitar pensamientos sobre cuánto duraría todo eso. Muchas oportunidades, sí; pero también peligros de traer jalados en la libreta.
Nada te da indicios sobre cuántas lágrimas serán derramadas sobre las hojas de los cuadernos. Los borrones, garabatos de lapicero rojo del profesor aprobando o desaprobando estupideces como la caligrafía, que en ese momento parecían importantes. De pronto invade el vértigo de quien se aproxima a un gran abismo y sabe que llegará al fondo, ya sea a rapel o en caída libre. Son los días los que lo empujan a uno, como condenado a muerte por un pirata, a caminar por la pasarela.
De la misma manera, el año se presenta como esa hoja en blanco sobre la que inicié este post. Nadie sabe si uno terminará satisfecho o no. Si aquello gustará a los demás o no. Pero, finalmente, lo mejor es ser sincero con uno mismo, gustarse a sí mismo sin pensar en tus amigos, tus tías o tu mamá. La gracia está en hacer el ridículo, fruncir el ceño, llorar hasta desangrarse, putear, caminar hasta pisar mierda, reír sin respirar y hacer hígado; si no, no se vive. Hay que gustarse a sí mismo. Hay que lanzarse. Y para todo eso, queridos, se necesita valor.
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martes, diciembre 27, 2011
martes, diciembre 20, 2011
Tres razones por las que no debes publicar las ecografías de tu hijo en Facebook
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| Mi mamá cuando nací. El día anterior me enteré de que había publicado mi eco en Facebook. |
No soy de los que se mueren por tener hijos, pero respeto mucho la paternidad. Creo que es un compromiso que demanda mucha responsabilidad. Entiendo todas las emociones que los padres deben sentir. El amor desbordante de pensar en tener pronto a ese ser que es la mitad de tu ADN con la otra mitad de la persona que (en el mejor de los casos) puede ser el amor de tu vida. La expectativa de ver si se parecerá a ti y la esperanza de que se parezca más a su mamá. Sin embargo, me parece un tanto excesivo y hasta desagradable esa costumbre de publicar por todos lados la ecografía de tu niño aún no nacido. Es algo que no debes hacer.
Razón 1:
Partiendo de que la ecografía sirve para ver que tu chibolo esté sano y no herede tus malformaciones, se podría decir que es algo así como una herramienta médica. Para qué la compartes. ¿Acaso publicas tus radiografías, el reporte del médico luego de hacerte el examen de próstata o tu último examen de Elisa? No hay derecho.
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| Sí, wenas... |
Razón 2:
Estás publicando una imagen que pertenece a otra persona o proyecto de persona (este punto es discutible dependiendo de tus creencias religiosas, pero en fin, ese es otro debate) que no es del todo consciente y, por tanto, no ha autorizado el uso de su imagen. Imagínate que un día estás durmiendo y de pronto vienen a tomarte una foto. (Después te quejas por las políticas de privacidad de Mark Zuckerberg) ¿Te gustaría que en 50 años ese mismo niño publique tus fotos mientras agonizas? Lo justo.
Razón 3:
Nunca se muestra una obra antes de terminarla. Si bien cualquier pelotudo puede ser padre, tu hijo es tu obra maestra, un ser perfecto (por lo menos hasta que lo metes al colegio o comienza a seguir tu ejemplo). Antes de cumplir los nueve meses, es un ser en formación, se ve casi como cera derretida. Mostrarlo es como contar el final de una película antes de que la gente vaya al cine.
Si estás en mi Facebook y te conozco en persona, considero que eres alguien de confianza. Así que si me dices que tu hijito es lindo, va a ser hombre y tiene todo en su sitio, te voy a creer. Basta con que actualices tu estado. No tienes que demostrarme nada... a menos que seas Ellen Ripley, eso sí me gustaría verlo, porque me fascina Ripley. Y si estás en mi red de Facebook y no te conozco... ¿crees que realmente me importa?
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