jueves, agosto 18, 2005

Autoconciencia

A raíz de lo publicado en el post anterior, me pregunto, cómo me verá la gente que me conoce. No me refiero a mi papá ni a mi mamá, sino a aquella gente que me conoce desde hace tiempo y ha visto mi evolución (o involución) a través de los años.
Es decir, cuando me entero que alguien a quien no veo hace tiempo se ha casado y pienso que ha malogrado su vida o cosas como “que bueno que le vaya bien” o “pucha, que mal lo trata la vida”. Pensándolo bien, puede ser que quienes pienso les va mal no se sientan mal del todo y aquellos que creo que están bien no estén del todo satisfechos.
En mi última reunión me dijeron “Estás más flaco”, “Te has cambiado de peinado” y otras cosas que no recuerdo por la borrachera posterior en otros lares (pero esa es una historia diferente). Qué pensará la otra gente. “Wow, que decadente este hombre”, “Que bien le ha ido”, “Su mirada ha cambiado”, etc.
Por eso a veces me inclino a pensar que a la gente no se siente tan mal como lo puede ver una persona a la distancia. Quizá por aquella capacidad de resistir ante condiciones adversas y recuperarse, llamada resiliencia, aquello que hace que lo que no mata, engorda.

Dígame licenciado

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

En otras palabras: Está permitida la reproducción parcial siempre y cuando

se mencione la fuente y no se emplee con fines comerciales.

Blog Archive

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP