miércoles, noviembre 16, 2005

Los regalos

Acabo de ver un spot sobre panetones, lo que me indica que ya empezó la campaña navideña. Por tanto, hoy hablaré sobre el verdadero espíritu de la navidad: los regalos. Los regalos suelen ser uno de los grandes temas que más me intrigan. Cuando doy un regalo, me pregunto si realmente le gustó a la otra persona o si sólo pone cara de agrado por cortesía.
Creo que a la mayoría de gente no le gusta los regalos que recibe, caso contrario no existirían las tan en boga Listas de novios. En otros países, las tiendas permiten cambiar los regalos en caso de que no te gusten. No sé que tanto funcionaría eso acá. La gente suele tomar como algo personal cuando no usas los aretes que te dieron por tu cumple o el maletín que te regalaron por navidad.
Son pocas las veces que he recibido un regalo que realmente me guste y muchas las peleas con familiares e incluso de pareja, debido a un regalo desagradable. En mi ropero, por ejemplo, guardo una gran colección de ropa que no me pondría ni de pijama: polos que parecen camisón, chompas que fácilmente formarían parte del uniforme del vigilante que cuida mi edificio y uno que otro accesorio cafichoide.
Si el afanoso lector está juntando sus morlacos para algún regalo por las fiestas que se avecinan y no desea pasar algún papelón, aquí adjunto mi lista de sugerencias (aplicable para cualquier ocasión):

Los que nunca fallan:
Libros: no tienen pierde, a menos que sea pirata, de Isabel Allende o de la sección Autoayuda de Crisol (incluye a Coelho). Regalo ideal entre hermanos, primos, novios y amigos.
Discos: aunque un disco original siempre es bienvenido, aquí la cosa es más complicada depende del gusto del obsequiado. Recomendado para hermanos, primos, novios y amigos. Cualquier persona que salga de esta lista evite regalar algo así, a menos que sea la colección completa de Led Zepellin, Beatles u otro clásico.
Tecnología: casi tan infalible como un libro, pero suelen ser muy caros. Ojo padres, tíos y padrinos con un regalo de estos pueden olvidarse del hijo, sobrino o ahijado de por vida. Si una chica me regala algo de esto, hasta podría casarme con ella.
Juguetes: Si bien regalando un juguete pueden hacerle pasar la mejor navidad a un niño, es cierto también que todos los grandes tenemos un niño dentro. Nada mejor que un juguete de colección. No es en vano que con uno de mis primeros sueldos me comprara la máscara de Darth Vader. A mi hermano se gustan los Ferrari a escala, por ejemplo. (Yo me conformaría con un Volkswagen tamaño real). A otros les debe gustar la onda Star Treek. Ideal para los cachivacheros como yo.

Los doble filo:
Accesorios: Hablo de pulseras, cadenas y demás. Hay que conocer demasiado bien al regalado para dar en el clavo. Hace unos años una chica que me gustaba me regaló una cadenita que usaba a diario. Cuando me rechazó, nunca más volví a usar la cadena de marras.
Chocolates:Vale si es un regalo espontáneo, mas no si es por cumpleaños, aniversario o navidad (no seas misi@). Suave con los patas alérgicos o diabéticos.
Souvenirs religiosos: Uno de los regalos de este tipo que recuerdo con cariño es una estampita de Sarita Colonia que llevo en mi billetera junto a una foto de mi prima Dana y otra de Cahuide (20 puntazos en el cholómetro, y no me compadezcan). Los rosarios de pétalos de rosa bendecidos por el papa, en la época de Juan Pablo II, también eran un buen regalo aunque no fueras católico. No sé que tanto lo será en tiempos benedictinos.

Y los malos regalos son:
Adornos para la casa: salvo que sea una lámpara muy fina o algo muy raro. Una vez me regalaron una cerámica de un niño futbolista. Casi se lo tiro por la cara al autor del regalo.
Ropa: cuando buscamos ropa para otros, solemos pensar en cómo nos gustaría a nosotros que se vista esa persona (ERROR) y cuando vamos a lo seguro, como optar por una camisa blanca, por ejemplo, el regalo termina siendo por demás soso. Las tallas suelen ser otra complicación. Atención tíos, padrinos y demás: lo que más odia un niño que le regalen es ropa, salvo que sea un modelito parecido a las Myscene o Floricienta. En el caso de esta última es la perfecta excusa para fotografiar a la chibola sonriente con un faldón y chantajearla en unos años.
Peluches: desfasado. Personalmente me parecen un lindo detalle, pero las chicas a las que les gusta los peluches son una especie en extinción. Una vez visité el cuarto de una amiga y vi que todos los peluches obsequiados por sus primos, enamorados, novios, calentados, compañeros del chilingui y amigos cariñosos estaban refundidos en una cesta enorme, quizá el equivalente a la fosa común en el mundo de los peluches. No seas uno más. Las generaciones actuales vienen con un rechazo genético a estos regalos, por lo que los médicos contraindican los peluches.
Flores: idem.

Regalar es un arte demasiado complicado
Se supone que los regalos sirven para mostrar nuestro aprecio, estima, amor platónico y toda esa ruma de sentimientos que nos rehusamos a mostrar en circunstancias normales. ¡Reaccionen! ¡Déjense de tanta estupidez y demuéstrenlo! Alguna vez han dado un beso o un abrazo a alguien que estiman, cuya justificación no sea un saludo o una despedida. Cierren esta ventana, olvídense del Messenger, vayan y háganlo ahora (o cuando termine la jornada laboral).
Este fue un párrafo de catarsis auspiciado por desde la clandestinidad.

7 secretos:

diglee miércoles, noviembre 16, 2005 8:54:00 a.m.  

por eso no me gusta dar regalos...

Mami Brujita miércoles, noviembre 16, 2005 10:42:00 a.m.  

Buena. Es complicado regalar algo que sepas que le va a gustar a la otra persona. Por eso en mi familia hacemos en navidad una lista de cosas que nos gustaria que nos regalaran y la colgamos en la puerta de cada uno. si alguien nos compra o nos piensa comprar algo, marca el regalo con un aspa para que otro integrante no vaya a comprar lo mismo. claro que uno se entera desde antes que le van a regalar, pero al menos es un regalo que tu quieres, Ademas siempre alguien te regala ademas algo sorpresa.

laura,  miércoles, noviembre 16, 2005 1:43:00 p.m.  

Oye si es que fue en mi casa lo del cesto de peluches, fue porque a mi pareja no le gusta... le aterra!!! por lo general a mi me encantan lo peluches

kubi miércoles, noviembre 16, 2005 2:29:00 p.m.  

creo q es mejor regalar en efectivo
jeje

$_$

diego miércoles, noviembre 16, 2005 4:45:00 p.m.  

No fue en tu casa, Laurita. Pero igual es bueno saberlo. Dile a Marco que le voy a regalar un peluche por Navidad.

Anónimo,  sábado, noviembre 19, 2005 12:23:00 p.m.  

diego de verdad eres un genio te admiro, cuando escribas acuerdate de mi... la chomara

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