martes, enero 03, 2006

Mai neim is

De chico no me gustaba mi nombre. Recuerdo haberle insistido a mi papá que me cambie de nombre. Sonoramente, Diego suena muy suave. Deseaba algo con más fuerza, como un repique de tambor. Sin embargo, con el tiempo uno se acostumbra a todo. De qué valdría que a estas alturas de mi vida me cambie de nombre, si mi DNI, mi cartón de bachiller y mi teléfono celular están a ese nombre. Tampoco me alucino tanto como Sonia Valcárcel quien no contenta con mandar a escribir un libro autobiográfico, tuvo la ostra de ponerle el título "Mi nombre es Gisela".

Algo que no acepto son los diminutivos aplicados a mi nombre. Exceptuando al papá y el hermano de mi mamá, y a toda la rama paterna, sólo mi familia agrega el sufijo -ito a mi nombre. Aún así sólo hay una tía a la que, si por mi fuera, no le permitiría tales gollerías. Curiosamente es la misma tía que suele llamarme "hijito". Pero no tengo corazón para decirle que suficiente con mi vieja y que dios fue sabio cuando hizo que, si bien la paternidad es dudosa, sea imposible que una persona tenga más de una madre. Por ello aquella frase de que "Madre sólo hay una y como ella ninguna, felizmente".

Me sonaba más simpático cuando mi amiga Carla me llamaba Dieguinski que, de alguna manera va más acorde al abolengo de mi segundo nombre. De más está decir que tampoco me gusta mi segundo nombre.


Sólo mi abuela supo encontrar un juego de palabras adecuado para que no me suene tan chocante. Obviamente que para revelar cual era, tendría que hacer pública mi verdadera identidad, cosa que no pienso hacer. Gracias, viejo.

Dieguinchi es horrible. Suena a pintor de La Casa del Cuadro o Galerías Bill de la avenida Arequipa que usa tirantes y se embadurna la boca de salsa roja cuando come tallarines. Tenía una jefa que me llamaba así. Pero, después de todo, es mejor que un jefe te llame por una palabra similar a tu nombre a que se refiera a ti como Basura o Imbécil.

Una amiga me dice Dieguini, que tampoco me convence, pero creo que lo dice con aprecio, que siempre es mejor que la indiferencia.

Ahora, también hay palabras más genéricas, como Flaco o Chino. Este último, no me gusta nada. Suena como a "al fondo entran cuatro, pe Chino" de los cobradores de combi. Antes pensaba que me lo decían porque tenía los ojos medio rasgados pero un día sorprendí a un cobrador diciéndolo indistintamente... y yo que creí que era solo entre nosotros (snif).

Flaco suena bien cuando quien lo dice es una persona de poca confianza. Sin embargo, la palabra se puede ir al tacho si adquiere diminutivo. Una amiga una vez me dijo "eres flaquito". "Flaquito" le llamas a un perro chusco y carachoso de la calle que está a punto de estirar la pata junto a un basurero. Dime "Flaco" nomás, a secas. No suena paja: "Te acordás del Flaco Avendaño". De hecho que prefiero "Flaco" a "Maestro", "Tigre", "Campeón". Por qué "Maestro" si no tengo nada que enseñar a nadie. Qué quiere decir cuando me llaman "Tigre", ¿que la próxima vez que vaya al Parque de las Leyendas debo decirle "Humano" al felino de rayas y esperar que este me agradezca? Y "Campeón"... no suelo colocarme medallas que no he ganado y está de más decir que nunca le he ganado a nadie.

Es simple. Dos sílabas. La primera es diptongo, la segunda no. Las variaciones las podemos conversar con unos tragos y algo de cariño.

8 secretos:

Laura Hammer miércoles, enero 04, 2006 6:41:00 p.m.  

Pucha, no te pases, deberias agradecer el nombrecito, que aunque suave, te cae a pelo y decora tu personalidad de escriba abandonado por la suerte. Ahora eso de q te agrde q te digan flaco¡ que huachafada! te me caiste...

magaparafraseada miércoles, enero 04, 2006 8:54:00 p.m.  

Diegore...

Saludos! Cuídate un verso.

diego miércoles, enero 04, 2006 10:50:00 p.m.  

ala
yo tengo que decir algo
después de todo, compartimos el nombre
casi nadie me dice dieguito, muy pocas personas.
solo algunas me llamaron dieguix
a. me llama dieguito y si me gusta
TODO EL MUNDO ME DICE CHATO
y con eso la hago
...
ok doctor.

diego jueves, enero 05, 2006 2:43:00 p.m.  

No pensé que este post generara tantas reacciones. Aún así hay cosas que no quedaron del todo claras: Prefiero que me llamen por mi nombre. Ahora "Flaco" suena mejor y mas ajustado a la realidad que otras palabras.
Maga: ¿sabes algo sobre mi segundo nombre?
Tocayo: Muchas gracias por sacar el pecho por el nombre
Laurahammer: muchas gracias por aquello de "escriba abandonado por la suerte" aún así, el término "huachafada" demuestra que no me conoces del todo.

Pino jueves, enero 05, 2006 3:17:00 p.m.  

ERES TÚ NOMBRE, TÚ NOMBRE ES TU SUSTANCIA, SIN ÉL, ESTÁS VACÍO, NACES PREDESTINADO PARA ÉL... PREGÚNTATE EN QUÉ PARTE DE TÍ TE LLAMAS DIEGO, Y LO MEJOR ENCONTRARARÁS RESPUESTAS...A MI NUNCA ME HA GUSTADO MI NOMBRE, PORQUE YO NO ME GUSTO MUCHO LA VERDAD... TE ENTIENDO TOTALMENTE, PERO YO SÉ POR QUÉ ME LLAMO ASÍ... LO DESCUBRÍ UNA NOCHE Y LLORÉ...

Laura Hammer jueves, enero 05, 2006 5:56:00 p.m.  

definitivamente no te conozco, ni te conocere del todo nunca, por eso te leo y eso alivia mis dias de lluvia. Ojala dejes de hablar de tu cacharro pronto y a ver si esa gurú tocaya mia te hace el milagro...Ohmmmmmmmmm

diego viernes, enero 06, 2006 2:21:00 p.m.  

Mi mamá a veces me llama así. Fuera de ella creo que nadie lo ha hecho. El tema es que cuando alguien me llama de la misma forma que mi mamá me hace sentir q no me toma como un par. Si, por ejemplo, una chica que me gusta me llama así, equivale a que nunca nada se podra concretar. no se si funcione asi o sera paranoia mia.

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