viernes, febrero 26, 2010
jueves, febrero 25, 2010
La profecía: Escuchas La Mega en RPP
Esta mañana, como todas las mañanas, iba en mi veloz vehículo por la Costa Verde escuchando RPP. De pronto, en uno de los cortes comerciales, irrumpió una canción que, ni por error pensarías que podría pasar la radioemisora:
Esto se pone bueno,
esto se pone caliente,
a todos los invito,
porque al fondo hay sitio.
Pasó algo que nunca creí que viviría para ver (o escuchar). Tommy Portugal compartiendo emisora con (o desalojando de ella a) nuestra querida Patricia del Río. Está claro: son las señales del fin del mundo. Minutos antes, la señal se había interrumpido por breves segundos. Ahora esto. Revisé bien el dial: todo andaba bien. En Doble 9 se escuchaba Doble 9, en Studio 92 se escuchaba Studio 92, pero en RPP se escuchaba La Mega. Cómo así. Consulté en Twitter y nadie pudo responderme. ¿Y si los marcianos llegaron ya? ¿Si es un plan orquestado por EEUU para destuir nuestras comunicaciones?
Hasta llegar a mi destino se seguía escuchando la otra emisora. Hace unos minutos le escribí a RPP y aún no encuentro respuesta... Seguiremos informando.
Ante todo esto, se me vino a la mente un par de capítulos de Desde la clandestinidad del 2008, donde ya anunciábamos un hecho similar (ver videos). Nuestras profecías se van cumpliendo. Agárrense.
rpp
miércoles, febrero 24, 2010
Baby, you can´t drive my car
Probablemente se esperarían tantos cuidados si se tratara de de un BMW, un Meche (Benz, no Aráoz) o algo similar. Pero no, es mi humilde pero honrado carrito que, para ahorrarnos explicaciones, es algo así como un Tico tras un fallido tratamiento con la hormona de crecimiento. No por ello se debe dejar de considerar algunas normas básicas de convivencia con el propietario. Dios necesitó 10 mandamientos. Se dice que los Incas sólo tres. Yo necesito más. ¿Por qué? Si quieren saber, presten atención y van entender lo que es pasteurización.
Para animarme a optar por la educación superior (o sea, que postule a alguna universidad), mi mamá solía decirme que si ingresaba al primer intento, me regalaría un escarabajo. Como siempre me gustaron los Beatles, yo encantado. Entonces, me alucinaba partiendo de mi gueto en Barrios Altos con mis amigos del barrio que mis canciones cantaban hacia la Universidad de San Marcos (pionera de América) en mi vagón popular y dirigiéndome por verdes parajes con una guapa chica en un F5 de la secuencia final de Grease.
Pero como uno siempre se proyecta en la dirección contraria, nada de eso pasó. Ingresé a la Católica, mis amigos optaron por otras alternativas, la chica que me gustaba de la universidad nunca me dio bola y mi mamá tampoco me compró el bendito volocho. A cambio dijo "Cuando acabes la Universidad". Llegado el tiempo, corrigió "Cuando saques la licenciatura". Mientras tanto, el único carro que me dejaba conducir mi papá era el del supermercado.
Pueden imaginar cómo acabó todo esto. Trabajé como condenado, ahorré hasta la angurria, seguí trabajando, metí mi plata en plazo fijo y un buen día junté todo mi capital y me di cuenta de que no me alcanzaba pa´ ni mierda. Analicé mi árbol genealógico y me di cuenta de que todos los tíos que podían morir y heredarnos algo, a su vez esperaban que nosotros muramos para dejarles nuestros bienes.
Así que pedí un préstamo al banco Familia, busqué algo que, mínimo, tenga cuatro ruedas y se moviera. Mi papá me hizo la taba y comencé a pagar mi deuda en cómodas cuotas mensuales a, adivinen quien... Sí pues, esa misma. Gracias, mamá.
Pasaron unos años y me compré otro vehículo. Con el cual tengo los mismos, si acaso no más, cuidados que tenía con mi primer carro.
Entiendan, por tanto, por qué me hace rabiar esa lluvia tóxica que baña la carrocería de mi movilidad, por qué los ojos se me inyectan ante cada bache de las rutas del Perú, por qué maldigo cada rompemuelle. Para no maldecirlos a ustedes, tengan en cuenta las siguientes consideraciones.
1. No comas nada que deje migas, a menos que luego vayas a pasar la aspiradora. Si comiste alguna de esas cochinadas grasosas, no se te ocurra tocar alguna superficie del interior. Caso contrario, me escucharán gritar "saca tu mano cochina de mi arroz".
2. No fumes, no apoyes la cabeza en el vidrio de la ventana. Evita respirar.
3. No tires las puertas.
4. Nunca, nunca jamás pongas o quites los seguros. Eso lo hago yo.
5. Revisa bien las zuelas de tus tabas antes de subir. No te sientes con la pierna doblada. Puedes ensuciar el tapiz.
6. Pon siempre los pies en el piso de goma que especialmente he comprado para tal fin.
7. Cuida tu vida, carajo. Ponte el cinturón de seguridad, aunque vayas en el asiento de atrás.
8. No tires las puertas ni pongas los seguros. (lo sé, está repetido)
9. Recuerda, cuando manejo no bebo. Si bebes, que alguien más te jale. No llevo borrachos. No insistir. No joder.
10. No tires la puerta, maldita sea.
11. No insistas con que lleve a más de tres personas en el asiento de atrás.
11. Si alguien me cierra, saca la cabeza por la ventana y gritale fuerte: "conchetumare".
12. No me cambies la música, especialmente si estoy cantando.
13. Si canto, canta conmigo.
14. Colabora con la propina del cuidador, suficiente tienes con subirte a mi vehículo donde todo el chévere, el carro, la música y el chofer. Sé conshiente.
viernes, febrero 19, 2010
jueves, febrero 18, 2010
El bloguero y el escribidor
La semana pasada coincidí en una ceremonia con el Papa de las letras peruanas. Con el escribidor. Con el que sabe quién mató al Esclavo. Con Mario Vargas Llosa, si no me entendieron, bestias del mal.
Le comentaba a unas amigas lo lorna que fui aquella ocasión. Ni siquiera me acerqué a darle la mano ni a pedirle autógrafo. Peor aún, no aproveché la ocasión para hacerle una oferta en la que todos saldríamos ganando.
Mi plan consistía en conversar con don Mario para convencerlo de que vuelva a postular a la presidencia. No creo que le faltarían votos: quienes eligieron a Fujimori en el 89 y se arrepintieron podrían lavar sus culpas este 2011 votando por Varguitas.
Ahora bien, qué le faltaría a nuestro candidato: cobertura mediática. Acorde a nuestros tiempos, MVLL requeriría alguna noticia que lo lleve a las primeras planas. A Bayly le ha ido bien con la sola presentación de su candidatura y, con la reciente difusión de su noviazgo con la chica Silvia, no hay día que le falte alguna mención.
¿Qué hacemos? Ahí es donde entro yo. Como sabrán, queridos míos, hace tiempo tengo algunas cosas que quiero publicar. Pero como a mí con las justas me conoce el vigilante de la cuadra (y eso que alguna vez ha estado a punto de meterme plomo), nadie me haría caso. Mis manuscritos llenarían el tacho del señor Santillana o la señora Norma. Qué mejor que llegar con un padrino mágico.
Hasta aquí aseguramos la publicación. Pero cómo la venta. Cómo distinguir ese ejemplar de todos aquellos otros que yacen embolsaditos en Crisol. Aplicamos la segunda parte del plan tomando como modelo a la chica Silvia: anunciamos un romance entre nuestro candidato y el autor del blog. Lo anunciamos un lunes cualquiera en el programa de Rosa María o en el de Beto Ortiz y echamos a andar las rotativas. No hay pierde: ustedes tienen un buen presidente y leen lo bonito que escribo. Yo vendo mis libros e incremento mis visitas al blog (y cobro por Google adds).
Una de mis amigas, que escuchaba con atención, me interrumpe “pero hay un inconveniente: Y si Álvaro te pega…”. “Tanto mejor”, respondo. Es ya conocido el episodio en que un conocido escritor recibió un golpe de Vargas Llosa padre… y ganó el Nobel.
mvll
viernes, febrero 12, 2010
jueves, febrero 11, 2010
Saber cantar hace la diferencia
Qué pasaría si una mañana encuentras una paloma o cuculí muerta en la puerta de tu casa. Luego otra más y luego decenas. No corresponde a una epidemia, sino a una campaña de la municipalidad, que se le dio por eliminar a las aves. Quizá causaría indignación. Algunos noticiarios informarían sobre el hecho y los defensores de los animales reclamarían ante tanta crueldad. Y piensas, si hubiera sabido antes, habría tratado de evitarlo, aunque sea creando un grupo en Facebook.
Ahora imagina que una mañana sales a trabajar y pasa, delante de ti, una alegre rata que se asusta ante el grito que pegas al percatarte de su presencia. Al volver de la oficina paras a comprar raticida.
Entonces piensas, qué diferencia hay entre las ratas y las palomas más allá del phylum y clase. Está bien, las ratas son animales sucios que pueden transmitir enfermedades, pero qué con las aves. Recuerdo aquella vez en que mi perro cazó a una paloma que se atrevió a robarle su comida. La veterinaria nos advirtió de los bichos que estas aves cargan consigo.
Es ahí cuando llego a la conclusión de que saber cantar es lo que nos hace sentir más empatía por esos emplumados pajarracos. Nada más bonito que sentir el amanecer anunciado por los trinos sonoros. Si tú, amiga rata, me estás leyendo, anda ensayando y haz tu cola en Latin American Idol. Solo así entenderás por qué toleramos que caiga sobre nosotros o nuestros autos recién lavados, la verdosa gracia del Espíritu Santo por los siglos de los siglos... amén.
palomas
lunes, febrero 08, 2010
Behind the scenes: Reglas básicas para sobrevivir en Carnavaland

Se equivocaba la gran Celia Cruz cuando decía que la vida es un carnaval. Y muy afortunadamente. Caso contrario estaríamos todo el año evadiendo los globazos de todo aquel graciosito que piensa que uno no tiene nada mejor que hacer que andar recibiendo agua.
Hace unos días conversando con mi querida amiga @fatimatv de La silla ecléctica quedamos en idear un decálogo para superar febrero y no ser mojado en el intento. Nos juntamos en un cafecito de esta gran urbe y escribimos al alimón este post que, en plena era digital, se inició como apuntes y trazos en servilletas con un lapicero prestado. No fue nada premeditado: nos olvidamos la laptop.
Luego lo transcribimos y dimos algunos retoques al texto. Pasé los dibujos a un papel decente y voila.
Si desean ver el resultado, no se pierdan el post en el altamente recomendable blog
ulescano Muy bueno! RT @esthervargasc: RT @fatimatv 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1faz #sillaeclecticaver tweet
esthervargasc: Muy buenas las ilustraciones. Todo un descubrimiento (por lo menos, para mí) @avendiego #sillaeclecticaver tweet
spencerlandia no, pues. yo quiero camisetas mojadas!!! RT @fatimatv:10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1fazver tweet
a_traves_ando @avendiego y @fatimatv buen dúo en el post de la silla ecléctica http://ir.pe/1fazver tweet
mikytorres A tomar en cuenta! XD RT @fatimatv: 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1faz #sillaeclecticaver tweet
gicoal Guerra interna a los Carnavales RT: @fatimatv 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1faz #sillaeclecticaver tweet
Relgis Dice @fatimatv más verdades q un santo: "Siempre ponte ropa interior bonita, nunca sabes lo q te pasará saliendo de casa" http://ir.pe/1faz
karendaniela ja! me gusta! RT @fatimatv: 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1faz #sillaeclecticaver tweet
lucianaarata RT @fatimatv: 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://ir.pe/1faz #sillaeclecticaver tweet
lazafer ¡chévere el enfoque y las ilus! RT @avendiego RT @fatimatv 10 reglas básicas para sobrevivir en tiempo de carnavales http://bit.ly/afIpBKver tweet
blog
sábado, febrero 06, 2010
lunes, febrero 01, 2010
Derramaba lisura
Ok, te chancas el dedo y lo último que se te ocurre gritar es “Virgen de las Mercedes, dame tu ayuda”. Gritas “¡mierda!” y con justa razón. Si te caen los libros por enésima vez y por estúpido, carajeas. Si un pata te quiere embaucar, no le dices “por favor, retírate antes de que me exalte”; sino “no me jodas, vete a la mierda”. Si olvidaste la llave dentro de la casa después de cerrar la puerta dices “puta madre”. Si te caes de poto, dices “me caí de poto” y no “de pronto fui afectado por la gravedad y todo mi cuerpo terminó reposando violentamente sobre mi derriere”. Eso es una cosa.
Ahora bien, alguien explíqueme a qué nueva tendencia, onda, pose o similar pertenece aquello de meter gratuitamente un “puta”, “mierda”, “culo” como cuando compras compulsivamente en el supermercado metiendo cosas al carrito.
La verdad, es que no lo comprendo bien. Si usted, amigo lector no está familiarizado con esta situación, aquí una guía básica:
No diga
Habla, batería.
Diga
Habla, mierda.
No diga
Me siento mal/Me siento hasta el culo.
Diga
Por la conchesumae que me siento hasta el rechuchaculo.
No diga
¿Qué es eso?
Diga
¿Qué mierda es esa huevada?
No diga
Eso es algo como…
Diga
Esa wada es algo como…
No diga
Está bonito.
Diga
Esa mierda está bonita.
Ya pues, no se pasen. Carajear tiene su belleza, no la caguen.
carajo







