Me fui de casa
En el momento menos pensado, tenía ya las llaves de un departamento que comparto, pero donde prácticamente vivo solo. No hay desayuno cuando despierto, no hay ropa limpia ni comida si no la lavo o cocino antes. No hay nadie que me reciba al llegar y pregunte qué tal mi día ni cama tendida como por arte de magia. Entonces, hay que aprender. A vivir con uno mismo, a estar solo en casa.
"¿Por qué se va, joven? Si aquí tiene todo", me pregunta la chica que trabaja en casa. Precisamente por eso, trato de explicarle. Porque quizá también es bueno comenzar de cero.
Me da miedo. Me da miedo volver un día a casa y sentirme como Oshta luego de jugar con el duende. Me da me da miedo no estar físicamente cuando haya que subir las compras o cambiar un foco. Pero a veces los papás crecen y hay que dejarlos seguir su vida.
Tweet
Estamos, además iniciando un nuevo blog. Soltero Home Alone sobre todo lo que implica vivir solo, hacer las compras, ver cuáles son las ofertas de la semana, entre otros datos. Ahí vamos.

