El fin de la tolerancia
Siempre he creído en la tolerancia. En que se debe aprender a convivir con el otro, sus ideas y gustos. Esto me ha servido muchísimo, sobre todo en este último año que me ha tocado compartir casa con gente que no conocí antes y con quienes no tenía mucho en común: edad, crianza y en muchos casos gente de distintas culturas.
Puedo ser tolerante con caviarones, miembros de la Derecha Bruta y Achorada, fujimoristas, defensores de la Villarán, PPKausas y amantes del fútbol; pero creo que todo tiene un límite.
Y mi primer límite tiene nombre y apellido: se llama Ricardo Arjona.
![]() |
| Sí, papi, tú. |
Por tanto he decidido: Eliminar de mi Facebook a aquellas personas que no conozca por más de dos años que posteen videos o citas de Arjona. Desuscribirme de aquellas personas que conozca no incluidas en el punto anterior que hagan lo mismo descrito en el punto anterior. Si eres fan de Arjona debes:
1. No postear contenido alusivo.
2. Colocarme en un perfil de privacidad donde no me lleguen esas actualizaciones
3. Si estás pensando seguir los puntos anteriores, deberías pensar seriamente en tus niveles de autoestima y autoconfianza como para que los gustos o disgustos de otra persona influyan en tu libertad de postear lo que te dé la gana.
4. Si no sigues los puntos 1 y 2, por lo menos te queda un poquito de personalidad y es probable que aún tengas salvación.
Tweet



0 secretos:
Publicar un comentario