Reflexiones de invierno
También estuvo aquella persona con la que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos e, inesperadamente, envió señales de humo. Nostalgia, cariño, ganas de un abrazo, un beso, una caricia, en una olla a fuego lento y revuelva bien.
He aprendido a no extrañar a la gente que está lejos. No porque no las quiera o necesite, sino porque quizá es mejor así para los dos. Pin It
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